LA ATENCIÓN PRIMARIA DE LA SALUD COMO POLÍTICA DE ESTADO

La medicina social es un concepto que implica la comprensión de la salud como una realidad compleja que incorpora a los fenómenos biológicos, los contextos sociales. Cuando este análisis se traslada al diseño de políticas públicas, implica necesariamente un cambio de paradigma que reclama a las acciones de salud pública una exigencia más allá de la prevención para pasar a incorporar la promoción de los hábitos saludables y los controles preventivos. Ampliar el foco desde la enfermedad para abarcar también a la persona y el territorio.

En términos de calidad de vida de la población, la incorporación del entorno social a la planificación significa una mejora, en especial para los sectores más vulnerables. Un ejemplo de esto son los resultados alcanzados por la política de Atención Primaria de la Salud (APS) llevada adelante en Rio Tercero. En 2006 se logró una mortalidad neonatal en los barrios cubiertos por la estrategia fue de 2 niños, menor que en los sectores de poder adquisitivo medio y alto de la Ciudad. Una nota de julio de 2008 publicada en la Voz del Interior destacó el fenómeno: mientras que en la Provincia de Córdoba la mortalidad infantil fue de 12,9 por mil, mientras que la de la Ciudad de Rio Tercero fue de 7,3 por mil en ese mismo año. ¿Cuáles fueron las claves de estos avances?

La primera fue el apoyo al trabajo de los profesionales. Los centros de APS están gestionados por equipos técnicos interdisciplinarios que incluye graduados licenciados en disciplinas que incluyen: nutrición, trabajo social, psicología, fisioterapia, odontología y enfermería, además de médicos clínicos, pediatras y ginecólogos. La Ordenanza actualmente vigente exige el nivel de grado universitario para la conformación de los perfiles que los APS atienden prioritariamente a los sectores sociales que tienen poco acceso al sistema privado de salud, es decir, se planificó el mejor servicio público para quienes más lo necesitan. Además, los equipos técnicos están empoderados para decidir sus propias estrategias de intervención: los profesionales tienen además de su formación técnica un profundo conocimiento del territorio y los vecinos (mediante un seguimiento metódico de todos los problemas), de forma que el trabajo llega de forma capilar (“última milla”) a cada hogar, teniendo en cuenta las particularidades de cada familia y cada persona. Esto evita la discrecionalidad y asegura la óptima asignación de los recursos.

La segunda clave es la voluntad política. Los centros de APS fueron establecidos en 1993 y por algunos años fueron sostenidos principalmente por el compromiso de los profesionales. Con el paso del tiempo la política fue reforzada por la colaboración interdepartamental entre las secretarías de Salud y Acción Social. Los avances fueron sostenidos en los cambios de gestión y fueron reconocidos y valorados por las diferentes fuerzas políticas de la Ciudad. Tal es el caso que en 2013 se aprobó con un amplio consenso la Ordenanza 3653 que aseguró el reconocimiento a los profesionales incorporando el servicio a la planta permanente, de forma que se garantiza la continuidad en el tiempo a la tarea y la seguridad personal a los profesionales. El sistema de APS trabaja en coordinación con el Hospital Provincial de Rio Tercero, aplicando el principio de que la Atención Primaria es la puerta de entrada al sistema de salud y evitando saturaciones en los servicios.

En tercer lugar, el sistema lleva adelante un trabajo permanente de evaluación y control. Los profesionales compilan las estadísticas para la toma de decisiones y la gestión fue sometida a auditorias profesionales, lo que permitió la continuidad también de las mejoras.

La APS representa una forma de construir la salud pública. Pero también representa una forma de entender la relación entre administración, política y sociedad. Lo realizado en Rio Tercero tiene mucho por mejorar, seguramente. Pero demuestra que es posible a nivel municipal generar un Estado presente, inteligente, ágil y comprometido. En estos tiempos, la política lleva adelante una discusión sana para reducir gastos innecesarios en el sector público, también es importante que planteemos la otra cara de la discusión: profundizar y mejorar las funciones prioritarias y esenciales de la Administración Pública.

En este sentido, presenté un proyecto de Ordenanza que fue aprobado por unanimidad el 23 de agosto, bajo el número de Ordenanza N° 4146/2018 que, en el sentido que la estrategia de APS plantea, determina la obligatoriedad en todos los servicios municipales de salud la utilización de la Ficha-Carnet CLAP, que si bien se está utilizando en la actualidad y desde los años 90, no estaba legislado el uso de la misma. Esta Ficha-Carnet constituye una herramienta calificada y práctica para promover la mayor y mejor coordinación entre el Nivel 1, Municipalidad, y el Nivel 2 de atención, Hospital Zonal, lo que implicará una mayor calidad para todo el sistema de salud local.

Además, presenté un proyecto de resolución pidiendo informes a fin de que el Municipio nos continúe brindando toda la información que necesitamos para continuar legislando sobre la materia y fortaleciendo esta estrategia de salud que es política pública en nuestra Ciudad.

Te invito a que descargues las Ordenanzas y el Proyecto de Resolución!